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domingo, 25 de enero de 2015

La conferencia "La crisis en la ganadería brava" inicia la actividad cultural de Las Ventas en 2015.

En la mañana de hoy se ha retomado la actividad cultural de la Plaza de Las Ventas; y lo ha hecho con esta conferencia, organizada por la Peña Taurina Femenina "Las Majas de Goya", en la que los ganaderos Juan Pedro Domecq, Victoriano del Río y Ricardo Gallardo han analizado la situación que la fiesta atraviesa en la actualidad.
Uno de los problemas que más se ha destacado ha sido el aumentos de los costes. Así lo expresó Juan Pedro Domecq: "Nos encontramos ante un nuevo mercado, en el que hay menos renta y menos espectáculos. Los costes han subido demasiado, y los ganaderos lo llevamos sufriendo mucho tiempo. Para mí uno de los mayores problemas está en los festejos menores, que para mí son la base, ya que los ganaderos podemos hacer pruebas y los toreros rodarse. Ahora estos festejos son inviables; es necesaria una reforma que deje más libertad al empresario y abarate costes." 
También habló Juan Pedro de su labor como ganadero: "Los ganaderos que no evolucionan con el tiempo mueren, acaban desapareciendo. (...) Busco un toro bravo, que exprese su bravura de forma que el público pueda emocionarse con las faenas de los toreros. El público ahora pide un toro más fiero, que transmita y emocione, porque quiere ver un espectáculo con más verdad; y creo que eso es lo que he conseguido con Parladé. Ahora estoy centrado en el hierro de Juan Pedro; pero el trabajo del ganadero es lento, porque los resultados del trabajo de ahora no se ven hasta dentro de cinco años, hay que tener paciencia."
En la misma línea, Ricardo Gallardo argumentó que "esto ya no es una crisis, sino la realidad. La crisis en el toro es un reflejo de la crisis económica del país; y los ganaderos sufrimos especialmente. Nosotros tenemos que tener siempre los toros en los corrales con todas sus exigencias, pero cada vez cuesta más cubrir el coste que supone criar un toro. Solo locos por este mundo como nosotros nos metemos en esta aventura, porque hay pocos espectáculos que cuesten tanto dinero a quienes los organizan como las corridas de toros, tanto empresarios, como toreros, como ganaderos. Por eso hay que ser consecuentes, y dar en cada ciudad los festejos que realmente se pueden soportar. Si se tienen que dar dos, pues se dan dos en condiciones, pero no se puede obligar a dar cinco y que esté la plaza vacía."
Sobre su ganadería y su vocación como ganadero, comentó el ganadero de Fuente Ymbro que si se hizo ganadero fue por su gran afición: "Tengo una afición grandísima y es por eso que en el 96 me hice ganadero. Vivo mi afición de una forma muy apasionada y disfruto mucho con ello. Estos años que llevo como ganadero me han compensado totalmente, pero si llega el día en que realmente no pueda soportar el coste que conlleva, lo dejaré y me quedaré con lo justo para seguir disfrutando yo solo."
Por su parte, Victoriano del Río puso el foco sobre la necesidad de que la tauromaquia recupere su sitio en la sociedad. "Lo que tenemos ahora, crisis económica y de valores, incide en nuestro sector. y al igual que pasa en otros sectores, nosotros también tenemos que invertir para saber dónde está el problema. Para mí es un problema grave que los jóvenes estén desapareciendo de la fiesta. Es muy triste que en un colegio apenas dos o tres niños por curso sepan de toros. (...) Es indudable que el animalismo también ha hecho daño y su influencia en la sociedad también dificulta la educación taurina. (...) Sería importante que apareciera un fenómeno que revolucione el toreo, en el sentido de que además de torear bien, tenga las cualidades necesarias para impactar y calar en la sociedad como hicieron Dominguín o el Cordobés, pero eso ahora es difícil."
Por último, Jaime Ostos, presente en la Sala Bienvenida (que registró una gran entrada), abordó el tema de la relación del toro con las instituciones: "Es momento de retomar las relaciones con las instituciones, unirse para defender la fiesta como pasaba en mi época. Nosotros teníamos relación con los miembros del Gobierno y los problemas se resolvían rápido." 
Al hilo de esto, Juan Pedro Domecq concluyó: "cuando hay voluntad política, la fiesta no tiene obstáculos. Pero la tauromaquia, por su desunión, es un frente débil. La tauromaquia es por ley cultura, y la Constitución obliga por tanto al Estado a protegerla y debemos exigirlo."


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