Bienvenidos a "Tercio de Quites".

martes, 3 de marzo de 2015

Qué pena, Sevilla; qué pena, Diego

"Con Urdiales no hemos hablado porque no había hueco."
Qué pena, Sevilla; qué pena verte otro año así. Qué pena, Sevilla, qué pena de sistema, donde ya no vale triunfar en la arena , si en los despachos te arrebatan lo que justamente te has ganado. De nada vale derrochar pureza, torería y verdad en cada tarde (TOREAR, vaya); porque llega Sevilla, te quedas en casa... y sin hueco.
Qué pena Sevilla; qué pena, Diego. Treinta y tres huecos en la feria, pero ninguno es para ti. No están Morante, Juli, Perera y Talavante; y si un torero puede llenar un vacío de tal magnitud, ese eres tú. Pero no tienes hueco. Como si fueses un cualquiera, que llama a última hora suplicando una oportunidad. Tú eres más que eso. Para Sevilla eres primera necesidad y no la última opción. Qué pena ver cómo te ningunean; cómo se olvidan de ti; cómo otros nombres están estampados en los carteles sin que nadie pueda explicar por qué. Qué pena tantos intereses cruzados, qué pena de empresa y su afán por mirar por el bien propio y no por el de la afición.
Tú no tendrás hueco y eso duele; pero más doloroso será volver a comprobar que donde sí habrá hueco será en los tendidos de la Maestranza cuando llegue el mes de abril.

Señor Canorea, señor Valencia, Diego se merece Sevilla; y Sevilla se merece a Diego. Ojalá se parasen a escuchar al aficionado; y entonces quizá se den cuenta que quienes no deberían tener hueco en Sevilla, son ustedes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario